If you were to go to a University of California lecture and ask everyone in the room to raise their hand if they got an A on math in high school, they would all more than likely raise their hand. Now if you were to then ask them to raise their hand if they got a good SAT math score, results may vary. This is because in 2020 the University of California schools decided to go test blind, meaning that they don’t consider test scores like the SATs, and the effects are starting to show.
In the University of California of San Diego, a math crisis has taken the university by storm. Incoming freshmen are having to be offered additional remedial courses to make up for their lack of mathematical understanding. This issue is largely due to grade inflation in high school. Students can receive A’s, but it doesn’t mean they are actually grasping the subject. It’s pleasurable to have kind and understanding teachers, however sometimes it is important to be harsh with students or they will not learn.
Although SATs aren’t that common here at Anaheim High School, the issue is still relevant to our school. A large part of the reason the University of California decided to go test blind is because of the disproportionate distribution of applicants they were seeing. Students from high need schools don’t have access to tutoring to prepare for the SATs, putting them at a disadvantage. The move to go test blind gave high-need high school students the encouragement to apply, broadening the application pool.
Overall, the decision to go test blind has given many of our Anaheim students the opportunity to receive a higher education in the prestigious UC program, but it begs the question, are our students actually succeeding in college?
Si fueras a asistir a una clase en la Universidad de California y pedir a todos los presentes que levantaran la mano si obtuvieron una calificación de “A” en matemáticas durante la preparatoria lo más probable es que todos la levantarían. Ahora bien, si a continuación les pidieras que levantaran la mano si obtuvieron una buena puntuación en la sección de matemáticas del examen SAT, los resultados podrían variar. Esto se debe a que, en 2020, las instituciones de la Universidad de California decidieron adoptar una política de “admisión ciega a exámenes,” lo que significa que no aceptan puntuaciones de pruebas estandarizadas como el SAT; y los efectos de esta medida ya están comenzando a manifestarse.
En la Universidad de California en San Diego, una crisis matemática ha sacudido a la institución. A los estudiantes de primer año que recién ingresan se les deben ofrecer cursos de nivelación para compensar sus deficiencias en la comprensión de las matemáticas. Este problema se debe, en gran medida, a la inflación de calificaciones en la preparatoria. Los estudiantes pueden recibir calificaciones de “A,” pero eso no significa necesariamente que estén aprendiendo realmente la materia. Es agradable tener maestros amables y comprensivos; sin embargo, a veces es necesario ser exigente con los estudiantes, o es posible que no aprendan.
Aunque los exámenes SAT no son tan comunes aquí en la Preparatoria de Anaheim, este asunto sigue siendo pertinente para nuestra institución. Una de las razones principales por las que la Universidad de California decidió adoptar la política de admisión ciega a exámenes fue la distribución desproporcionada de solicitantes que estaban observando. Los estudiantes provenientes de escuelas con grandes necesidades socioeconómicas no tienen acceso a tutorías para prepararse para el SAT, lo cual los coloca en una situación de desventaja. La decisión de prescindir de los exámenes estandarizados brindó a los estudiantes de secundaria de entornos desfavorecidos el incentivo necesario para presentar su solicitud, ampliando así el grupo de aplicantes.
En términos generales, la decisión de adoptar la admisión ciega a exámenes ha brindado a muchos de nuestros estudiantes de Anaheim la oportunidad de acceder a la educación superior dentro del prestigioso sistema de la Universidad de California (UC) pero, esto plantea una pregunta importante: ¿están nuestros estudiantes logrando tener éxito real en la universidad?
