Do you know that there’s a group called Luna at our school that hosts wellness spaces each month on a Thursday? Well, if you didn’t, I’m going to tell you all about it. They talk about mental health and topics that are usually not talked about in regular classes. They welcome new people to go to these spaces and I encourage whoever might be reading this to go. Down below there’s a flier of the rest of the dates they are going to host their next wellness spaces.

Luna is a youth suicide prevention and mental wellness program designed to support students emotionally, mentally, and socially. The program creates a safe and welcoming environment where young people can openly discuss their feelings, challenges, and experiences without fear of judgment. Through its monthly wellness spaces, Luna encourages honest conversations about mental health, stress, anxiety, depression, and coping strategies, topics that many students may struggle with but rarely have the chance to explore in a classroom setting.
One of the most important aspects of Luna is its focus on peer connection. The program is often led by trained youth leaders who understand what students are going through because they are students themselves. This approach helps break down barriers and makes it easier for participants to feel comfortable sharing and asking for help. By listening to one another and offering support, students learn that they are not alone in their struggles.
Luna also emphasizes suicide prevention by teaching students how to recognize warning signs in themselves and others, how to reach out for help, and how to access school and community mental health resources. The program promotes self-care, resilience, and healthy coping skills that students can use in their everyday lives.
Overall, Luna is more than just a group, it is a supportive community. By providing a space for open dialogue, education, and connection, Luna helps reduce stigma around mental health and empowers youth to prioritize their well-being. Programs like Luna play a strong role in creating a healthier, more compassionate school environment where every student feels seen, heard, and supported. Know that you’re not alone.
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¿Sabías que existe un grupo llamado Luna en la escuela en la que organizan espacios de bienestar cada mes, los jueves? Si no lo sabías, ahora sí. Hablan sobre salud mental y temas que normalmente no se tratan en las clases. Dan la bienvenida a nuevas personas a estos espacios y ánimo a cualquiera que esté leyendo, que asista. Más abajo encontrarás un folleto con las fechas de los próximos espacios de bienestar.

Luna es un programa de prevención del suicidio juvenil y bienestar mental diseñado para apoyar a los estudiantes emocional, mental y socialmente. El programa crea un ambiente seguro y acogedor donde los jóvenes pueden hablar abiertamente sobre sus sentimientos, desafíos y experiencias sin miedo a ser juzgados. A través de sus espacios de bienestar mensuales, Luna crea conversaciones honestas sobre salud mental, estrés, ansiedad, depresión y estrategias para lidiar con tus sentimientos que son saludables, temas con los que muchos estudiantes pueden tener dificultades, pero que rara vez tienen la oportunidad de explorar en el salón de clases.
Uno de los aspectos más importantes de Luna es su enfoque en la conexión entre compañeros. El programa suele estar dirigido por jóvenes líderes capacitados que entienden por lo que están pasando los estudiantes porque ellos mismos son estudiantes. Este enfoque ayuda a romper barreras y facilita que los participantes se sientan cómodos compartiendo y pidiendo ayuda. Al escucharse mutuamente y ofrecerse apoyo, los estudiantes aprenden que no están solos en sus dificultades.
Luna también enfatiza la prevención del suicidio enseñando a los estudiantes a reconocer las señales de advertencia en sí mismos y en los demás, cómo buscar ayuda y cómo acceder a los recursos de salud mental de la escuela y la comunidad. El programa promueve el autocuidado, la resiliencia y las habilidades de afrontamiento saludables que los estudiantes pueden usar en su vida diaria.
En resumen, Luna es más que un simple grupo, es una comunidad de apoyo. Al proporcionar un espacio para el diálogo abierto, la educación y la conexión, Luna ayuda a reducir el estigma en la salud mental y empodera a los jóvenes para que prioricen su bienestar. Programas como Luna juegan un papel fundamental en la creación de una escuela más saludable y compasiva donde cada estudiante se siente visto, escuchado y apoyado. Sepan que no están solos.